21/4/10

Personajes ilustres de Oaxaca.


PERSONAJES ILUSTRES DE OAXACA


 Benito Juárez García
(1806 - 1872)




2006  AÑO  DEL  BICENTENARIO  DEL NATALICIO  DEL  LIC. BENITO PABLO JUAREZ GARCIA

Fue el primer Presidente de México de origen indígena, sus iniciativas y reformas establecieron las bases del actual sistema de gobierno de ese país. Su figura se convirtió en un símbolo y su imagen pasó a ser parte de la iconografía popular. Los gobiernos lo convirtieron en héroe y el pueblo en mito.
Nació en San Pablo Guelatao, de la Sierra de Ixtlán, en Oaxaca, el 21 de marzo de 1806. De extracción indígena, habló solamente zapoteco durante gran parte de su niñez.

Juárez estudió Derecho en el Instituto de Ciencias y Artes. Fue regidor del Ayuntamiento de Oaxaca en 1831 y diputado local en 1833. Durante algún tiempo vivió de su profesión defendiendo comunidades indígenas.

En 1856, Ignacio Comonfort lo designó como titular de la cartera de Gobernación. La revuelta del Plan de la Ciudadela obligó al Presidente a abandonar la Capital el 19 de enero de 1858, y Juárez que era Presidente de la Suprema Corte quedó como Presidente sustituto de la República.
Después de peregrinar por varios estados, Juárez hizo su entrada triunfal en la Capital de la República, el 15 de julio de 1867 fecha de la primera restauración de la República. Este día dirigió a la Nación uno de los manifiestos más auténticos, profundos y convincentes de la historia política mexicana. En uno de sus párrafos estaba asentado su apotegma inmortal : "Que el pueblo y el gobierno respeten los derechos de todos. Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz".

En diciembre de 1867, Juárez fue reelecto Presidente y tomó posesión el 25 del mismo mes y año.

El 12 de octubre de 1871, el Congreso lo declaró nuevamente Presidente de la República; tomó posesión del cargo el lº de diciembre.
La noche del 18 de julio de 1872, repentinamente, en Palacio Nacional, donde entonces estaba la residencia familiar de los presidentes, el Presidente Benito Juárez exhaló su último suspiro, rodeado de sus hijos y familiares. Fuente Instituto Estatal de Educación Pública

GENERAL  PORFIRIO DIAZ  M.




Nació el 15 de septiembre de 1830 en Oaxaca. Hijo de José Díaz y Petronila Mori. Huérfano de padre a los tres años de edad, su madre quiso destinarlo a la carrera eclesiástica y estudió cinco años en el Seminario oaxaqueño, en 1843 entró en el Instituto de Ciencias y Artes a la carrera de Leyes que no terminaría. Desde 1852 trabajó como zapatero, y carpintero. En 1854 era bibliotecario en el Instituto, donde estudió derecho.En 1855 se produjo la revolución de Ayutla, en la que tomó las armas, uniéndose en la mixteca al general José María Herrera. Así inició su carrera militar, en la que alcanzó rápidos ascensos, pues el 22 de diciembre de 1856 era capitán de infantería de la Guardia Nacional. Participó en tres guerras: la Guerra Mexicano-estadounidense (1846-1848); la guerra civil (1858-1860) entre liberales y conservadores, llamada Guerra de la Reforma, en la que apoyó la causa liberal de Benito Juárez y la guerra patriótica (1863-1867) contra Maximiliano I, archiduque de Austria y emperador de México.

El 23 de enero de 1860 sufrió una derrota por parte de las fuerzas reaccionarias que obedecían a Cobos en el pueblo de Mitla. El 30 de enero de 1860 se le nombra Jefe de la Brigada de la Sierra, de la División de operaciones del Estado de Oaxaca. El 19 de abril del mismo año recibe una mención honorífica por el asalto y toma de la manzana inmediata al Convento de la Concepción en Oaxaca.Durante la guerra de Reforma libró 12 batallas, fue herido de gravedad, creó una policía secreta, sufrió peritonitis, instaló una fábrica de municiones, se volvió experto en ataques súbitos y emboscadas. En 1867 se casa con Delfina Ortega Díaz, su sobrina carnal, hija de su hermana Manuela, en ese matrimonio tiene a sus hijos Porfirio y Luz. No alcanzó la presidencia de México frente a Juárez en 1867, ni tampoco en 1871.Después de cada derrota encabezó infructuosas rebeliones militares, mediante las que pretendía alcanzar el poder. En el año 1876 protagonizó una prolongada serie de acciones militares y derrocó al presidente Sebastián Lerdo de Tejada, asumiendo la presidencia de la República. Según la Constitución mexicana, no podía permanecer en la presidencia durante dos mandatos consecutivos por lo que tuvo que renunciar en 1880 aunque continuó en el gobierno como secretario de Fomento.

Fue reelegido en 1884 y consiguió la aprobación de una enmienda a la Constitución que permitía la sucesión de mandatos presidenciales, permaneciendo en el poder hasta 1911. Durante su mandato, la economía de México se estabilizó y el país experimentó un desarrollo económico sin precedentes: se invirtió capital extranjero en la explotación de los recursos mineros del país; la industria minera, la textil y otras experimentaron una gran expansión; se construyeron vías férreas y líneas telegráficas; y el comercio exterior aumentó.

Por otra parte, los inversores extranjeros agotaron gran parte de la riqueza del país, casi todos los antiguos terrenos comunales (ejidos) de los indígenas pasaron a manos de un pequeño grupo de terratenientes, y se extendió la pobreza y el analfabetismo.Las manifestaciones del descontento social fueron reprimidas duramente hasta que se produjo la Revolución de 1911, encabezada por Francisco Ignacio Madero. Díaz fue obligado a dimitir y a abandonar el país. El 2 de julio de 1915 a la edad de 84 años falleció en París. Sus restos descansan en el cementerio de Montparnase.
Fuente Instituto Estatal de Educación Pública

 
JOSE VASCONCELOS


Escritor y, como tal, de la estirpe de los recios, sólidos y cabales, fue este hombre extraordinario, del aviso de muchos mexicanos, entre éstos tanto los letrados como los semi-cultos y los que, deseosos siempre de saber, se acercan, ingenuos y sencillos, a los que les pueden enseñar algo.Un escritor, un artista, un político, si son buenos, su bondad es manifiesta, por tanto atractiva, de lo que se sigue que su obra nos rinde a todos. Y es que la bondad es necesariamente comunicativa y encuentra siempre un eco en el interior de cada quien. Resuena en el alma, justamente para hacerlo nuestro, lo que los hombres señalados difunden en la sociedad y nos toca la fibra sensible, tensa naturalmente y en acto, por el mismo caso, de vibrar al unísono de ese escritor, de ese artista y de ese político. Vasconcelos pensador, de penetración objetiva, dado, por el consiguiente, al desmenuzamiento de las cosas, de los acontecimientos, de las situaciones, y de penetración subjetiva, a un tiempo, movido a dilucidar las implicaciones y complicaciones de su propia conciencia, interesa a toda clase de lectores, los cuales, por otra parte, van a él seducidos, como precipitados y despeñados en llegar al fondo de lo humano suyo, en el que encontramos lo humano nuestro.

Escritor político y ciudadano de avisada y sesuda ciudadanía, nos hizo ver a los mexicanos lo que es, lo que debe ser México. Su Ulises criollo, obra maestra, y suponiendo que México dejara de ser, ella sola quedaría como el testimonio fehaciente, imperecedero, además, de las fallas, de los aciertos que registra la historia, de la voluntad que, en los mejores de nosotros, ha pretendido la duración y la sobrevivencia, por tanto la nobleza de lo humano mexicano.

*Don José Vasconcelos nació en Oaxaca, Oax., el 27 de febrero de 1882 y murió en México el 30 de junio de 1959. Fue electo Miembro Correspondiente de la Academia Mexicana en 1939 y de Número en 1953 en la silla V. Fue también el 7º Bibliotecario de la corporación.
Fuente Instituto Estatal de Educación Pública